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por Daniel Finkelstein Oscar M. Laudanno

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La regurgitación es la llegada a la boca del contenido esofágico o gástrico, sin estar precedida de náuseas, ni de vómitos. Se diferencia del vómito por la ausencia de náuseas previas, por la cantidad relativamente pequeña de material expulsado, y por la falta de participación de la musculatura que interviene en el vómito.

Fisiología y fisiopatología

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Durante la deglución actúa un complejo mecanismo de juego de presiones entre la hipofaringe, el esófago propiamente dicho y los esfínteres (esfínteres esofágicos superior e inferior), que junto con las ondas peristálticas esofágicas hacen progresar el alimento al estómago por diferencias de gradientes de presión, impidiendo la regurgitación.

Las ondas peristálticas primarias impulsan el bolo alimenticio hacia abajo; se inician con la deglución en el tercio superior del esófago y tienen un origen central (bajo control del sistema nervioso central). Las ondas secundarias se originan local mente en el esófago, inmediatamente por encima del bolo, como resultado de la distensión. Una vez iniciada la contracción secundaria, ésta progresa hacia abajo en forma similar a la contracción primaria, dando lugar a ondas de menor amplitud que estas últimas. Son ondas propulsivas; se producen sistemáticamente ante todo reflujo gastroesofágico, limpiando la mucosa esofágica y actuando como ondas antireflujo.

La función de ambos esfínteres esofágicos, superior e inferior, es equivalente a una barrera de presión a cada extremo del esófago. El esfínter esofágico superior o cricofaríngeo está constituido por músculo estriado e inervado a partir de los núcleos del vago y ambiguo, por los nervios IX, X y XI. La presión en reposo es de 15 a 30 cm de agua. El mecanismo inhibidor para su relajación es producido por el_ estímulo aferente que se origina en la faringe durante la deglución. El esfínter esofágico inferior o esofagogástrico es puramente fisiológico (fig. 30-1), Recibe inervación del vago y del simpático, las cuales controlan su relajación, todo ello en relación con el plexo mieníérico de Auerbach. El control del esfínter esofágico inferior es neural y hormonal. Permanece contraído en forma tónica (en estado de reposo), para impedir el reflujo gastroesofágico.Las ondas terciarias se observan con mayor frecuencia en las edades avanzadas, y en ciertos estados patológicos como esofagitis y cáncer del esófago. Se trata de contracciones que ocurren en forma irregular y localizadas principalmente en el esófago inferior, segmentarias, no propulsivas; son ondas del tono esofágico, que cuando se exageran aparecen como contracciones segmentarias.

El sustrato anatómico y fisiológico más importante de la regurgitación es la hipotonía del esfínter esofágico inferior, aunque existen causas orgánicas que no cursan con la mencionada alteración.

Causas de regurgitación

Las causas de la regurgitación radican en diferentes patologías del esófago (regurgitación esofágica) y en la hipotonía del esfínter esofágico inferior (regurgitación gastroesofágica), que condiciona la regurgitación de causa gástrica.

  1. Regurgitación de causa esofágica:
    • Esofagitis estenosante
    • Acalasia
    • Divertículo de Zenker
    • Cáncer esofágico
  2. Regurgitación de causa gastroesofágica
    • Hernia hiatal, con hipotonía del esfínter esofágico inferior
    • Hipotonía del esfínter esofágico inferior propiamente dicha:
      • - En el lactante
      • - Por alimentos (grasas, leche entera, chocolate, menta, alcohol)
      • - Por hormonas (estrógenos y progesterona, corticoides.

La regurgitación de causa esofágica tiene lugar como consecuencia de la estrechez orgánica, propia de la evolución de enfermedades como el cáncer de esófago, la esofagitis estenosante y la acalasia. En la acalasia del esfínter esofágico inferior se produce un aumento de presión de dicho esfínter (cardioespasmo), y ausencia de las ondas primarias y secundarias del esófago, con dilatación de éste (megaesófago).

La regurgitación de causa gastroesofágica acompaña a una patología muy frecuente en gastroenterología, la hernia hiatal, la cual por sí sola no condiciona el reflujo, sino asociada a una hipotonía del esfínter esofágico inferior. La regurgitación de leche en el lactante es frecuente y normal hasta los cuatro meses de edad, y atribuible a una hipotonía del esfínter esofágico inferior.

Está comprobado que existen una serie de causas (tóxicas, hormonales, medicamentosas, alimenticias, etc.) que actúan directamente disminuyendo la presión del mencionado esfínter (ver Causas de regurgitación).

Metodología de estudio

Para evaluar la regurgitación se pueden realizar: a) una radiografía seriada esófago-gastroduodenal, en decúbito ventral y aumentando la presión intraabdominal, para detectar la existencia de una hernia hiatal por deslizamiento y facilitar el reflujo gastroesofágico; b) una manometría que registra la hipotonía del esfínter esofágico inferior; c) una determinación del pH: en el esófago el pH es normalmente alcalino, mientras en la esofagitis por reflujo es ácido, y d) una endoscopia, que detecta las características inflamatorias de la mucosa esofágica y la presencia o ausencia de una hernia hiatal por deslizamiento.