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Ricardo Finochietto, un médico clave de la cirugía argentina.

Ricardo Finochietto: Alrededor de 1870 llega a la Argentina un italiano, oriundo de Liguria, para trabajar duro y abrirse camino en una tierra promisoria. Se llamaba Tomás Finochietto, y 3 de sus 8 hijos, Enrique, Ricardo –nacido en 1888- y Miguel Angel, ingresarían en la Facultad de Cs. Médicas de la Universidad de Buenos Aires. El padre murió tempranamente en 1893, pero esta penosa circunstancia no fue obstáculo para que los Finochietto pudieran completar sus estudios.

Por sugerencia de Enrique Finochietto, al promediar la carrera que había comenzado en 1906 el joven Ricardo ingresó como practicante a la sala VI de Cirugía de Niños en el Hospital de Clínicas. Luego ingresó al Hospital Rawson para formarse con su hermano mayor y con el gran cirujano David F. Prando. Era un estudiante convencido de que para lograr la excelencia en Cirugía debía conocer a fondo la anatomía, siguiendo en tal sentido la sentencia del gran anatomista Gimbernat, quien aseguró: "Mi autor favorito es el cadáver humano". Se recibió en 1912, presentando una tesis notable sobre "Técnicas de las anastomosis intestinales". Luego de un breve período al frente de un servicio quirúrgico en el Hospital Alvear, en 1914 pasó al Hospital Rawson, donde dirigió la sala VI mientras Enrique hacía lo propio en las salas XX y XXI del pabellón IX. Durante las noches quitando horas al descanso, Ricardo Finocietto continuó disecando en el anfiteatro del Hospicio de Alienados, vecino al Rawson.

La unión de los hermanos Enrique y Ricardo Finochietto era entrañable. En tal sentido se recuerda que los dos, cuando el Gobierno francés decidió otorgar la Legión de Honor a Enrique, se rebelaron contra el hábito de premiar sólo al hermano mayor y lograron que ambos fueran nombrados en el decreto correspondiente. Juntos además escribieron la obra monumental Técnica Quirúrgica, en once tomos, un clásico en la materia.

Miembro de la Academia Nacional de Medicina- electo el 23 de Julio de 1941 para ocupar el sitial número 11-, y autor prolífico, Ricardo Finochietto ganó merecida fama en el país y en el extranjero, especialmente por la claridad con que expuso problemas quirúrgicos y las soluciones siempre novedosas y acertadas para resolverlos. Desde su tesis doctoral, en la cual describió "la maniobra de la inversión de las asas", hasta los trabajos de madurez, toda la obra de Ricardo Finocietto es demostrativa de un intelecto privilegiado puesto al servicio de una disciplina exigente.

 


Bailando en la inauguración del Sanatorio Tres Arroyos 1948

Sus escritos sobre la anatomía patológica de las hernias retroinguinales, las suturas practicadas con tientos de fascia lata, y las amputaciones en decúbito ventral, así como los referidos a la apendicitis gangrenosa total, a los quistes hidatídicos abiertos en las vías biliares, a los tumores benignos de la glándula mamaria y al tratamiento quirúrgico de la tuberculosis, entre otros, significaron para el doctor Ricardo Finochietto un merecido prestigio.

Falleció en Buenos Aires , el 1º de abril de 1962. Fue un cirujano que marcó de manera indeleble su paso por la especialidad, abordando con solvencia todas sus facetas y colaborando en la definición de su campo específico, su relación con la clínica médica y el perfil necesario para sus oficiantes.

 

En la sala de endoscopía, al término de una visita académica.

También elaboró métodos de la anestesia de los meniscos, el bloqueo del facial y el simultáneo de los nervios dentario inferior, ligual y bucal, y escribió varios trabajos sobre el simpático, traumatología, neurocirugía y plástica estética.

En la sala VI del Hospital Rawson hizo escuela, y sus cursos de demostraciones quirúrgicas para graduados fueron muy concurridos. Los discípulos debían someterse a una férrea disciplina: prácticas de anatomía, operaciones en cadáveres para obtener una sólida formación al respecto, ejercicios de técnicas quirúrgiacas en perros, turnos semanales de anestesia, de encargado de sala y de encargado del quirófano para luego, en una etapa posterior, desmpeñarse como ayudantes en las operaciones hasta comenzar finalmente, a operar solos. Una vez completada su formación de manera rigurosa.

 


Delegación que acompañó a Finochjetto en unos de sus viajes a Europa. 1955. (A:G:N:)
Fuente: Roemmers. 90 años junto a la medicina argentina. TOER EDICIONES